El duelo, es un lugar que ninguno conocemos hasta que llegamos a él... La gente se refiere a menudo a las cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Bien pues he aquí mi duelo para esta temporada.
NEGACIÓN
¡No puede ser! , vaya temporada, en abril y ya de vacaciones, lo único que debe de comprometer un poco es clasificarse para la Champions y quedar segundos para asegurarse jugar por un nuevo titulo, la Supercopa de España. La liga, ¡No puede ser! se ha luchado hasta el partido en casa del líder, no se pudo hacer mas, que pena aquellos encuentros contra Betis el Madrid y la debacle en el nuevo San Mames en jornadas clave para la Liga, eran de esos partidos que nos los ventilábamos con un 1-0 y a otra cosa.
La champions. ¡No puede ser! el varapalo recibido en Turín mas que por el hecho fue mas doloroso por las formas, fue extraño, como volver atrás en el tiempo, no parecían ellos, no luchamos, no metimos el pie, no hubo hermanos ni coraje y corazón. Para olvidar, olvidar como dice la canción durante 19 días y 500 noches mirando el techo, preguntándonos porqué!.
IRA
La ira, que no confundir con los Irlandeses hartos del yugo británico no, hablo de uno de los siete pecados capitales, esa que me hace ir por el segundo mando de la tele, o de la play, por mi colega el Rober que cada vez que pilla cacho lo estrella contra el suelo o lo hace volar por el salón (joder que mal perder tiene) o las que también sufren algunas de mis puertas... La madre que los parió, que si el maldito querubín que no se sube a la mesa desde la ultima vez que entro a comer a un parque de bolas, que si Costa sigue con su cabeza allí en brasil con los boogies y los partiditos de fútbol en campos de patatas con los colegas, que Thomas mete golazos de 35 metros pero no da pases de 6, que el único recuerdo bueno que tengo de Lemar data de agosto, que si el profe Ortega los tiene fritos, que Correa debería de estar en la Mara salvatrucha, que si siempre jugamos a defendernos encerrados en el área y golpeamos menos al rival que el equipo de debate de Harvard... y demás ira acumulada.