Desde que el pasado día 23 escribiera mi ultima entrada, y el Aleti demostrara candidatura para la Champions, una vez más, asaltando brutalmente a una Vieja tocada pero no hundida, el transitar de los días ha sido cuanto menos sorprendente, y es que este equipo parece que ha llegado al punto optimo de forma en el momento clave, marzo.
El pasado fin de semana ganamos de forma cómoda a la Real Sociedad, sin sobresaltos, sin ni siquiera un despunte de remontada, ni el típico golito raro faltando 10 minutos un partido, por fin, fácil para nuestro arquero, Oblak un tipo que vive 24h en estado de atención felina, y que parece que por fin seguirá con nosotros. La cosa parece que va bien, primero hay que bajar a comerse al monstruo en Liga, y si va todo bien viajar a Turin realizando una semana perfecta, pero no de esas que se anuncian a bombo y platillo desde los medios controlados por el madridismo, no. Semana grande decían, menuda prepotencia y lo peor es que no les durara nada el tortazo, en una semanita empezaran a vendernos el Triplete del año próximo, se nos viene encima un acoso y derribo, una presión axfisiante tipo Ajax, un baile de cromos sin parangón, 3 o 4 nuevos futuros Vinicius como si el presente de este fuese la panacea, una venta del alma sin facturar como brindis al sol, basada en la ridiculez más absoluta, su grandeza.
¿GRANDEZA? ¿La demostrada por su afición cuando ve morir un equipo?, ¿así se acompaña al moribundo que te llevo a la victoria?, ¿así se despide una hinchada del equipo que te permitió sacar pecho durante estos años?, ¿así aparece un presidente también culpable en un vestuario? ELLOS, nos dirán lo de siempre "el Madrid vive del día a día, solo vale la victoria", pues joder que triste, si lo que trae ser un jonky de los títulos es olvidar tu pasado mas reciente, insultar a tus futuras leyendas e hipotecar toda una historia por levantar una copa mas, como he leído esta semana, os las podéis meter todas por el orto.
De nada sirve, queridos ciervos, jactarse de tener el mejor padre del mundo, sí en el momento del adiós no estáis para cerrarle los ojos y darle un beso en la frente. Sois una vergüenza. Creo que cualquier hincha de cualquier equipo sintió vergüenza (y regocijo) el pasado martes, al ver en lo que habéis convertido VUESTRO fútbol, que por suerte hay otro.
Semanas de las de verdad, decía antes, de las que se inician con lo mas importante para un equipo que se pone un listón alto en agosto, la humildad. Esa que te permite conocer exactamente a tus jugadores sin que los pintamonas asalariados por el gran blanco que garabatean para un periódico o ladran micrófonos, nos vendan futuros Balones de Oro acreditados para jóvenes que un día, en un partido tuvieron un ramalazo de genialidad y que no tienen otro futuro que el salir como muñeco roto por la puerta de atrás. Me quedo con los míos, con su trabajo, con sus objetivos reales, nosotros si somos la viva imagen del vivir del día a día, del partido a partido, pero desde un punto de vista diferente, sin vender pieles antes de la caza, sin olvidar quienes somos, siempre en contacto con el suelo, lo primero que me enganchó a mi no fue la victoria, títulos, poder... Fue la forma de sentir los colores por encima de todo, quizá romántica y poco práctica cada mes de mayo, pero es la que yo elegí, a la que me uno en la victoria y en la que no debo machacar en la derrota.
Quizás en el fútbol moderno solo cabe ganar, solo vale el siguiente triunfo, el siguiente fichaje de campanillas, y aquí hago un ejercicio de sinceridad, yo he llegado a decir, eso lo que quiero, quiero ganar, a toda costa caiga quien caiga y si no limpieza de vestuario y a empezar. Hace uno años este pensamiento me era valido, eran los años de los fichajes de risa, de un entrenador por vuelta, del viaje a ninguna parte, del barco a la deriva... Eso acabo! ahora ya sopla viento, un viento, venido de ultramar, traído por un capitán que se despidió como leyenda y se presentó como referente, que supo decirle a los del palco como hacer las cosas, que coño! que les invito a gastarse la pasta y creer. No comulgo en todo con él, pienso que hay otro fútbol, pero he de rendirme que a su fútbol, no tiene rival.
Yo me enamore de estos colores, como todos, muy joven cuando tu comprensión del negocio, no va mas allá de una bufanda y un póster, cuando deshojaba un periódico en busca de una foto para la carpeta*, aun era un fútbol con valores, en el que mas que elegir club elegías familia, amigos, me atrevo a decir que fue en domingo, seguro, uno cualquiera, sobre las 5 de la tarde y en el estadio, cuando el fútbol tenia día, hora y lugar.
He estado perdido, quizás culpa de los martes y miércoles, pero esta semana me he prometido volver a la senda, volver a disfrutar de los domingos, vuelvo a casa ya no necesito ganarlo todo y siempre, no quiero ser como ellos, siempre, no quiero vender mi alma siempre. Estos últimos años me he acostumbrado a soñar grande, "culpa del viento", pero recuerdo el ayer, lo duro que es ganar y lo difícil de mantenerse...
Creo que solo podemos asegurar varias cosas a día de hoy de nuestro futuro próximo, que ELLOS al volver de Turin lo harán sin un minuto mas en las piernas, que NOSOTROS no tendremos un cántico mas en nuestras gargantas, y que JUNTOS sin prepotencia y con humildad, volveremos a levantar un titulo un mes de mayo, quizás, en un domingo cualquiera.
YO TE QUIERO ALETI!

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